🌱 Los comienzos de Rolex
En 1905, Hans Wilsdorf, un joven huérfano alemán, se mudó a Londres y empezó a trabajar en la relojería de alta calidad, pero se da cuenta de que los relojes de la época no eran ni fiables ni baratos. Entonces decide comenzar una humilde relojería que ofrezca relojes de alta calidad a precios razonables, apostando todo a la caída del reloj del bolsillo y a la transición hacia el reloj de muñeca.
Diez años más tarde, recibió el primer certificado de alta precisión de la historia otorgado a un reloj de pulsera. Desde ese momento, el crecimiento de la firma fue exponencial. Se mudaron a Ginebra, la ciudad predilecta de la horología, y se codearon con otras firmas de renombre como Patek Philippe, Vacheron Constantine o Tissot.
La visión de Rolex era sencilla: crear los mejores relojes de pulsera, sin escatimar en funcionalidad ni estética, y proveerlos a un precio justo. La innovación era uno de los pilares fundamentales de esta empresa.
- En 1927 lanzaron al mercado el primer reloj hermético de la historia: el Oyster.
- En 1931 lanzaron el primer reloj automático de la historia: el Perpetual.
- En 1945 lanzaron el primer reloj que incluía un calendario: el Datejust.
Desde entonces, siguieron innovando y lanzando modelos cada vez más útiles, como el Submariner, de submarinismo, en 1954, o el innovador Milgauss, que funcionaba aún bajo el efecto de hondas magnéticas.
📢 El crecimiento de Rolex
Hoy en día Rolex no es solo sinónimo de calidad y éxito, representando junto con otras firmas como Ferrari o Loro Piana el summum del lujo. Es un fabricante al que la gente recurre para invertir en relojes y minimizar su depreciación o incluso, obtener un rendimiento, dependiendo del modelo.
La pequeña relojera se convirtió en un peso pesado del mundo del lujo. A día de hoy tienen una cuota de mercado de alrededor del 30%, que debemos comparar con el 7.5% de Cartier, su competidor más próximo.

Actualmente hay muchos modelos con siluetas clásicas de Rolex a la venta pero el auténtico frenesí se desata por sus modelos más exclusivos, a los que solo es posible acceder a través de largas listas de espera y una gran relación con la firma y los vendedores.
Rolex se ha convertido en la firma relojera más importante del mundo. Esto se debe a que desde hace años Rolex se ha enfocado en crear una imagen de marca basada en el 'savoir-faire' y la deportividad.
Han ido desarrollando lentamente no sólo un branding fuerte y bien posicionado entre las élites y las clases pudientes, sino que han creado la imagen de aquel que lleva un Rolex: la persona exitosa y elegante, triunfadora y con buen gusto, convirtiéndose en un referente cultural a través de generaciones.
⚙️ Estrategias de marketing de Rolex
Patrocinio de eventos deportivos
Rolex, a diferencia de otros de sus competidores, sí que ha realizado grandes apuestas por el deporte como medio para atraer a clientes.
Rolex patrocina eventos deportivos como Roland Garros, Wimbeldon, el Masters de Augusta, las 24 horas de Daytona, Le Mans o el RolexGP de Vela.
Principalmente eventos de golf, tenis, vela, hípica y motor, todos deportes asociados con una clase económica pudiente, perfectamente capaz de comprarse un Rolex.
Además, esto les permite vincularse a la imagen de deportistas y atletas como Tiger Woods o Rafael Nadal (ahora embajador de Richard Mille), figuras muy admiradas y con las que es fácil conectar.
Asociación con famosos y estrellas
Existe la leyenda urbana de que Rolex diseña sus modelos teniendo en mente que sean identificables a 30 metros de distancia. Sea cierto o no, lo cierto es que cualquier reloj de Rolex es muy reconocible por su clásica silueta.
Además, Rolex siempre se ha molestado en poner de manifiesto la funcionalidad de sus relojes, financiando y patrocinando expediciones al Everest, misiones de submarinismo o la apertura del colisionador de hadrones del CERN c0n el objetivo de mostrar la durabilidad y funcionalidad de sus nuevos relojes.
Usado como inversión alternativa
No hay que investigar mucho para ver que cada vez más, las grandes fortunas buscan tener activos más tangibles y líquidos en su portfolio de inversiones, cosas como el oro o el bitcoin.
Rolex, junto con toda la relojería de lujo, ofrece una posibilidad única: una inversión útil, tangible y líquida. Esto se debe a que esta gama ofrece garantías de calidad, utilizando los mejores materiales y la mejor artesanía del mundo, lo que, sumado a la exclusividad de estos relojes, genera un mercado de reventa en el que conservan e incluso incrementan su valor. Esto los convierte no solo en caprichos, sino en auténticos depósitos de valor que facilitan la decisión de su compra al añadir el factor financiero al margen del gusto.
Posicionamiento de boutiques y distribuidores
Rolex es una firma que vive de los detalles. Sus tiendas no son para menos. Tan solo las ubicaciones más exclusivas y los joyeros más reconocidos tienen el privilegio de vender en retail un Rolex.
Esto cumple varias funciones al mismo tiempo:
- Cumplen sobradamente con el prestigio que requiere una firma de su calibre al estar en las tiendas más elegantes y mejor ubicadas de las grandes ciudades como Paris, Ginebra, Madrid, etc.
- Les permite controlar muy de cerca la oferta que se halla en el llamado 'aftermarket', el mercado de reventa, con el objetivo de que sea imposible o por lo menos muy difícil conseguir un Rolex de manera que se conserve la exclusividad y el prestigio.
- Estas tiendas sitúan a la marca por encima del individuo. No puedes simplemente tener el dinero y comprar un Rolex: tendrás que esperar una lista de espera debido a la aparente falta de stock y entonces te permitirán comprar alguno de los modelos de entrada. De hecho es casi imposible comprar un Rolex de un distribuidor autorizado en cualquier parte del mundo sin esperar estas colas, lo que, de nuevo, favorece la reventa y se especule con los relojes.